La insuficiencia venosa crónica o también conocida como
venas várices es un trastorno que se produce a causa de la acumulación anormal
de sangre debido a la debilidad en las paredes y válvulas de las venas
superficiales.
Esto hace que las venas se dilaten y presenten dificultades
para devolver la sangre de la parte inferior del cuerpo hacia el corazón.
Como consecuencia se genera un problema circulatorio que,
además de ser antiestético, acarrea peligrosas reacciones en la salud.
Afortunadamente hay muchas soluciones naturales que nos
permiten complementar el tratamiento contra este trastorno antes de que se
convierta en algo más grave.
En este espacio te compartimos las 5 mejores para que
empieces a combatirlas ahora mismo.
¿Lista para probarlas?
1. Crema casera de vinagre y zanahoria
Zanahoria
La combinación de vinagre de manzana con zanahoria nos da
como resultado una crema antiinflamatoria que permite reducir el tamaño de las
várices al estimular la circulación.
Ingredientes
1 zanahoria mediana
¼ de taza de vinagre de manzana (62 ml)
5 cucharadas de agua (50 ml)
¿Cómo prepararla?
Corta en trozos la zanahoria y licúala con el vinagre de
manzana y las cucharadas de agua.
Tras obtener una pasta espesa, llévala al refrigerador
durante dos horas.
Pasado este tiempo, frótala sobre las áreas afectadas y
déjala actuar 40 minutos.
Repite su uso todos los días para obtener buenos resultados.
2. Tratamiento de arcilla con cebolla
Este tratamiento de uso tópico disminuye el tamaño de las
venas dilatadas y restaura el flujo sanguíneo para acabar con las varicosas.
Su aplicación disminuye la sensación de pesadez en las
piernas y calma el dolor asociado con este trastorno.
Ingredientes
2 cucharadas de arcilla medicinal (20 g)
El jugo de 1 cebolla
El jugo de ½ limón
¿Cómo prepararlo?
Extrae el jugo de una cebolla cruda y mézclalo con la
arcilla medicinal hasta obtener una masa.
Extiéndelo sobre las varicosas a modo de cataplasma y déjalo
actuar toda la noche.
Al día siguiente, humedece la piel con jugo de limón y
realiza suaves masajes hacia arriba y hacia abajo.
Enjuaga y repítelo tres veces a la semana.
3. Pomada de ajo
Mascarilla de ajo y aceite de oliva
Los compuestos azufrados del ajo son poderosos
antiinflamatorios naturales que sirven para apoyar la disminución de las
várices.
Este ingrediente mejora la circulación en las piernas y
estimula la eliminación de toxinas para impedir el endurecimiento de las venas.
Ingredientes
4 dientes de ajo crudo
¼ de taza de alcohol (62 ml)
¼ de taza de aceite de oliva (83 g)
¿Cómo prepararlo?
Licua los cuatro dientes de ajo crudo junto con el alcohol y
viértelo en un frasco de vidrio.
Agrega el aceite de oliva y déjalo macerar durante 10 días.
Pasado este tiempo, toma la cantidad necesaria y masajea las
zonas afectadas.
Déjalo actuar 40 minutos y enjuaga.
Repite su uso todas las noches.
4. Cataplasma de romero y flores de saúco
Un cataplasma con romero, miel y flores de saúco nos ayuda a
tonificar para calmar el dolor y mejorar la circulación.
Su uso continuo reduce de forma notable la presencia de
varices y arañitas, dándole una mejor apariencia a las piernas.
Ingredientes
2 cucharadas de romero (20 g)
2 cucharadas de flores de saúco (20 g)
4 cucharadas de miel (100 g)
1 taza de agua (250 ml)
¿Cómo prepararlo?
Pon a hervir el agua y agrégale el romero, las flores de
saúco y la miel.
Déjalo a fuego bajo durante un par de minutos y retíralo.
Espera hasta que se enfríe a una temperatura soportable y
aplícalo como cataplasma en las partes afectadas.
Tras 20 minutos, retíralo y relaja las piernas.
Úsalo dos o tres veces a la semana.
5. Pomada de café y manteca de cacao
Cafe-varices
Esos restos de café que te quedan tras preparar la bebida
son excelentes para combatir las várices y los problemas de circulación.
Su aplicación disminuye las células muertas en la piel,
suaviza las piernas y reduce el tamaño de las venas dilatadas.
Ingredientes
5 cucharadas de restos de café (50 g)
5 cucharadas de manteca de cacao (75 g)
¿Cómo prepararla?
Funde la manteca de cacao al baño María y mézclala con los
restos de café.
Deja que repose y aplícala con suaves movimientos
ascendentes.
Quita los excesos con agua fría y úsala todas las noches.
¡Para tener en cuenta!
Junto con el uso continuo de estos tratamientos contra las
várices se deben seguir hábitos de vida saludables que contribuyan a mejorar la
circulación.
El consumo diario de agua, la dieta balanceada y el
ejercicio son tres claves principales para tratar este problema.
Además, es primordial lograr un peso adecuado para evitar el
sobresfuerzo de las extremidades inferiores.





No hay comentarios:
Publicar un comentario